Como si anduviera en cuatrimoto y no en un tráiler, un chofer decidió meterse hasta la playa, zona protegida y prohibida, y terminó bien enterrado en la arena, sin poder moverse ni pa’ atrás.
El numerito fue atendido por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, quienes lo pusieron directo ante el Juez Cívico, porque no solo se metió donde no debía, sino que además armó un show que requirió grúas.
Agentes de Vialidad, junto con personal de grúas, batallaron varios minutos para sacar la mole de fierro de la playa, mientras turistas y curiosos veían cómo el tráiler comprobaba que la arena no es carretera.
Una vez liberado, el camión fue mandado a la pensión, donde ya lo esperaban las multas sabrosas marcadas en la Ley de Movilidad Sustentable.
Por si fuera poco, Guardia Nacional y PROFEPA entraron al quite para medir el daño ambiental, ya que el trailero puso en riesgo una zona natural protegida, lo que podría dejarle la broma bastante cara.
Moraleja: la playa es pa’ las patas, no pa’ los tráileres. 🌊🚛
Si quieres uno todavía más pasado de lanza o versión corta pa’ Facebook, tú dime y me jalo otra vez.

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